Desierto/Casa/Desierto

Ver toda la cartelera

beauty_portfolio_2

Desierto/Casa/Desierto

Estética mínima de la simplificación


Si para curarnos en salud, nos alejamos del todo vale, al menos deberíamos pues asumir que también podría ser el todo cabe. Y no necesariamente tiene que ser lo que se encuentra en un espacio, sino lo que no se ve en él. Eso, tratemos de ver lo que no hay ahí, y entonces descubriremos un mundo lleno de todo lo que podría ser imaginable. Pero más allá de la imagen de lo inhóspito, pasemos la vista por el rasero del horizonte que es cruel en un mundo injusto, abandonado, a donde nadie quiere ir o en donde pocos quisieran estar.


¿Quién se detiene frente a esos lugares?
¿Quién tiene el interés en querer ver lo bello en un mundo que ya no se nos ofrece como paraíso?
¿A quién se le ocurre?

Luis Alonso puede bajar y subir por los meandros (así, pongámosle música al paisaje) de esos lugares.
Y cuando se asoma por una mirilla, podrá imaginar que el mundo es simple en sus espacios, en donde cabe todo lo invisible, o mejor, lo que no se quiere ver, que no es lo mismo; pero su imaginación no se detiene ahí.
Si el paisaje es cruel o inmisericorde, no es porque Luis Alonso lo muestre así, aquí no hay truco en la imagen. Lo que se ve es justo lo que hay, eso es lo que cabe en un espacio muy cercano de la nada. Podrá parecer complejo pero es muy simple. El enunciado es “mírate aquí donde no estás o desearías no estar”. Luego, si uno puede entrar al espacio que muestra Luis Alonso en estas imágenes, al voltear, veremos a los hipócritas que se asustan con un mundo así de simple, pero donde también hay belleza. Luis Alonso hace poesía en el exilio de lo propio, de lo que se niega.


Jaime Bailleres