Museo Regional de Querétaro, INAH.

Recintos

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Museo Regional de Querétaro, INAH.

El Convento Franciscano de Santiago se encontraba en el edificio que actualmente ocupa el Museo Regional de Querétaro. Desde sus inicios, en el siglo XVI, representó el centro rector de la vida social de Querétaro, así como el eje articulador del espacio urbano. Su influencia se ha destacado siempre por abarcar más allá de su territorio ya que llegó a ser por más de dos siglos la sede de la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán. Así pues, se configuraron en su derredor las estructuras sociales, económicas y políticas que caracterizaron a la sociedad regional en el periodo virreinal. A lo largo del siglo XVII, el convento desarrolló una intensa actividad constructiva; más que un convento se convirtió en un conjunto religioso. Después de muchos avatares históricos y varios usos como: cuartel durante conflictos armados durante y después de las Guerras de Reforma, usos civiles y comerciales, el 4 de diciembre de 1928 el inmueble se entregó al Gobierno del Estado para establecer un Museo de Arte Religioso Colonial y una Escuela de Artes y Oficios. En 1935, fue otorgado a la Secretaría de Educación Pública. Un personaje esencial es Don Germán Patiño, a quien se debe la iniciativa de reunir los primeros trabajos de protección del patrimonio Queretano, de esta manera después de un desarrollo cultural abre sus puertas el Museo Regional en 1936. Más tarde en 1939 año de la fundación del Instituto Nacional de Antropología e Historia, pasó a formar parte de él, convirtiéndose en un recinto de administración federal. El origen de la colección del Museo Regional de Querétaro se remonta a la primera década del siglo XX, durante la administración del gobernador porfirista Francisco González de Cosío, cuando una colección de pinturas, proveniente de la Academia de San Carlos, fue donada en 1910 a la Academia de Bellas Artes. Dicha colección constaba de piezas de grandes maestros de la pintura novohispana del siglo XVII y XVIII como Baltasar de Echave, Cabrera y Rodríguez Juárez entre otros. Esta colección junto con piezas de templos y bibliotecas conventuales, conformaron el acervo del Museo Regional de Querétaro, fundado. Actualmente está formada por muebles, cerámicas, indumentaria, pinturas, fotografías, documentos, armas y esculturas, entre otros, a través de las cuales se cuenta la historia de Querétaro y de México.